Me quedé largo rato pensando en ello. Me preguntaba como habría surgido en la mente de éste investigador, una idea tan alejada de la práctica establecida como "normal". Y, en esto de razonar, comparar, buscar diferencias y similitudes, me encontré analizando el hecho de que la primera persona de los verbos CREER y CREAR se conjugan de la misma manera: YO CREO. Será casualidad?
En realidad, para ser honesta, ya hace tiempo que me cuestiono el tema de las casualidades, y cada vez encuentro menos razones para creer en ellas y más causas que justifican los acontecimientos. Tal vez la experiencia de las personas a través de los tiempos ha señalado ésta asociación como un elemento de la cotidianidad a la que dejamos de prestar atención, y que, sin embargo, explicita un comportamiento neurológico. Yo creo. ¿Creo de creencia o creo de creatividad? ¿Existe alguna relación entre creer y crear?
Hay reglas de conducta más allá de las cuales creemos que no podemos, o que no debemos ir. Expresiones como "No se puede"o "No se debe" ponen límites, gobernados por reglas no dichas.Son afirmaciones que están definiendo un límite, aseverando sobre la posibilidad o necesidad de algo.
Por ejemplo, las frases "Es imposible cambiar la conducta de la gente simplemente hablándole" o "No se puede curar el cuerpo a través de procesos mentales" son expresiones de limitaciones que pueden ser acertadas o no.
Otros ejemplos: "Tienes que tener certeza de la aceptación de tus ideas antes de expresarlas", "No deberías desafiar los modos tradicionales de pensar" "Un detalle tan pequeño no puede ser de real importancia"
Cada vez que una persona enuncia alguna de ésta aseveraciones, es importante prestar atención: está a punto de contarnos una de las CREENCIAS que sostienen su IDENTIDAD.
Las creencias de posibilidad son sumamente poderosas, ya que definen, en el mapa de quien habla, qué es lo que considera posible. Evidentemente existen las reglas de la Naturaleza: los caballos no pueden volar y las personas no pueden vivir sin oxígeno.(Al menos por ahora, je,je)
Sin embargo, los límites impuestos por las creencias de una persona son muy diferentes: "No lo podría rechazar" , "Soy así y no podría cambiar" o "Es imposible convencerla"
Es positivo que una persona crea que tiene ciertas capacidades ( a menos que desafíe a la naturaleza). Es el NO SE PUEDE el que limita. Cuando uno dice "No puedo..." se percibe a si mismo en un estado de incompetencia absoluta y sin posibilidad de cambio.
Cuando alguien
dice que NO PUEDE hacer algo, es que ha señalado un objetivo y lo
ha puesto fuera de su alcance. Todo esto sucede dentro del mapa de
creencias de la persona. Y es cierto por que la persona lo CREE cierto: "Tanto si crees que puedes como si no, tienes razón"
Preguntas como ¿que te lo impide? o ¿como sería si pudieras? hacen hincapié en la META y ponen el foco en los impedimentos que la persona cree que le impiden alcanzarla. Definir los impedimentos es un primer paso para superarlos.
Si una persona dice "No puedo relajarme" es porque tiene una idea de lo que es estar relajado, si no, ¿cómo sabría que no lo está haciendo? Tomemos, entonces, la meta positiva (lo que sí puede hacer)
Son estas CONSECUENCIAS y estas BARRERAS lo que la persona da por sentado tácitamente. Al expresarlas se vuelven conscientes, y muchas veces no eran tan difíciles como se imaginaban.
Volviendo a conversación de anoche, de la que surgió todo éste razonamiento, pienso que, al igual que el investigador del método alternativo para la cura del cáncer, podemos darnos la oportunidad de CREER que podemos CREAR modos completamente nuevos, menos agresivos y más satisfactorios de relacionarnos con nosotros mismos y con nuestro entorno.
Siempre recuerdo con admiración a Martin Luther King cuando dijo: "Algunos hombres se preguntan por que, yo me pregunto ¿por que no?
Quizá sea un buen momento para que se cuestionen de que manera se están limitando su propia vida, y si así lo deciden, comenzar a derribar barreras. Tanto si lo hacen como si no, sean felices, y será...hasta la próxima.
Myriam